SEMILLAS DE DIOS

lunes, 24 de noviembre de 2008

LECTURAS DE LA SANTA MISA,ACCIÓN DE GRACIAS,SANTORAL,VIRGEN MARÍA.





















24/11/2008, Lunes de la 34ª semana de Tiempo Ordinario.

PRIMERA LECTURA
Llevaban grabado en la frente el nombre de Cristo y el de su Padre
Lectura del libro del Apocalipsis 14, 1-3. 4b-5

Yo, Juan, miré y en la visión apareció el Cordero de pie sobre el monte Sión, y con él ciento cuarenta y cuatro mil que llevaban grabado en la frente el nombre del Cordero y el nombre de su Padre. Oí también un sonido que bajaba del cielo, parecido al estruendo del océano, y como el estampido de un trueno poderoso; era el son de arpistas que tañían sus arpas delante del trono, delante de los cuatro seres vivientes y los ancianos, cantando un cántico nuevo. Nadie podía aprender el cántico fuera de los ciento cuarenta y cuatro mil, los adquiridos en la tierra. Éstos son los que siguen al Cordero adondequiera que vaya; los adquirieron como primicias de la humanidad para Dios y el Cordero. En sus labios no hubo mentira, no tienen falta.

Palabra de Dios.

Salmo responsorial Sal 23, 1-2. 3-4ab. 5-6
R. Este es el grupo que viene a tu presencia, Señor.

Del Señor es la tierra y cuanto la llena, el orbe y todos sus habitantes: él la fundó sobre los mares, él la afianzó sobre los ríos. R. ¿Quién puede subir al monte del Señor? ¿Quién puede estar en el recinto sacro? El hombre de manos inocentes y puro corazón, que no confía en los ídolos. R. Ése recibirá la bendición del Señor, le hará justicia el Dios de salvación. Éste es el grupo que busca al Señor, que viene a tu presencia, Dios de Jacob. R.

SEGUNDA LECTURA





EVANGELIO
Vio una viuda pobre que echaba dos reales
Lectura del santo evangelio según san Lucas 21, 1-4

En aquel tiempo, alzando Jesús los ojos, vio unos ricos que echaban donativos en el arca de las ofrendas; vio también una viuda pobre que echaba dos reales, y dijo: -«Sabed que esa pobre viuda ha echado más que nadie, porque todos los demás han echado de lo que les sobra, pero ella, que pasa necesidad, ha echado todo lo que tenía para vivir.»


Palabra del Señor.

LA CALDERILLA
24-11-2008
Suelen quejarse algunos párrocos de que en las colectas sólo recogen calderilla. Pero, si todo fueran monedas pequeñas como las de la viuda habrían de estar más que contentos, porque aquella mujer lo dio todo con dos reales y eso es lo realmente asombroso. Otros, y de aquellos los había en tiempos de Jesús y ahora, aportando mucho no dan casi nada y, como las cuentas eternas no coinciden con las mundanas, sino que a menudo van como a la inversa, el evangelio de hoy nos obliga a repensarlo todo.

A Jesús le importa el dinero, porque sino no se habría fijado en los dos reales. Pero le interesa en cuanto que es signo de algo. En el caso de la viuda lo es de amor y de generosidad sin medida, en el de los otros que aparecen en el evangelio es la evidencia de su tacañería y su egoísmo, amé de fanfarronería, vana ostentación y frivolidad. Hay personas que hacen una opción por los pobres y otros, vete tú a saber si la viuda está entre ellos, que simplemente le agradecen a Dios el no tener nada y hasta le devuelven el cambio, porque tienen miedo de perder a Dios, al que quieren más que a nadie.

Porque esta escena del evangelio pone los pelos de punta, al menos a mí. Podemos escudarnos en la crisis, hablar de lo importante que es prevenir (o provisionar según la banca), de pensar en el futuro. Pero no hay más futuro que la eternidad que se nos anticipa de alguna manera en el presente. Y a ese estaba enganchada la viuda y por eso se desprende hasta de lo más ínfimo, que para ella ya lo era todo. La viuda se abandona absolutamente en manos de Dios que, hoy nos queda aún más claro, no deja de cuidar de quienes en Él confían.

La lección de la viuda es impresionante y no puede racionalizarse. Como buena administradora deja lo que tiene en manos de Dios, que administra mucho mejor que nosotros y sale del templo con el corazón rebosante de alegría, porque la pobreza y la necesidad no han vencido sobre ella. Su libertad está sostenida por un amor que no conoce de rebajas ni anda a la búsqueda de compensaciones: ama y se deja amar y está contente con sus dos reales porque los puede dar. Y lo mismo haría si tuviera siete o setenta millones de reales.

La lección de hoy es tremenda pero no económica. Yo veo una mujer cuyo corazón está totalmente puesto en Dios y actúa en consecuencia. Si le preguntáramos a ella por el gesto que acaba de realizar es posible que ni se acordara de él y nos costara hacerle caer en la cuenta. Porque su corazón está con Dios y eso establece unas relaciones totalmente nuevas con la realidad y también con el dinero, al que fácilmente excluimos de nuestro examen de conciencia porque es feo hablar de él.

Que la Virgen María nos enseña a poner nuestro corazón sólo en Dios y así podamos aprender a hacer ofrenda de nuestra vida.


ARCHIDIÓCESIS DE MADRID.


24 de Noviembre


San José Pignatelli
Restaurador de los Jesuitas
Año 1811

El mérito especial de este santo fue el de conservar lo que quedaba de la Compañía de Jesús (que es la Comunidad religiosa más numerosa en la Iglesia Católica) y tratar de que los religiosos de esa comunidad pudieran sobrevivir, a pesar de una terrible persecución.
De familia italiana, nació en Zaragoza (España) en 1737. Se hizo jesuita y empezó a trabajar en los apostolados de su Comunidad, especialmente en enseñar catecismo a los niños y a los presos.

En 1767 la masonería mundial se puso de acuerdo para pedir a todos los gobernantes que expulsaran de sus países a los Padres Jesuitas. El rey Carlos III de España obedeció las órdenes masónicas y declaró que de España y de todos los territorios de América que dependían de ese país quedaban expulsados los jesuitas. Con este decreto injusto le hizo un inmenso mal a muchas naciones y a la Santa Iglesia Católica.

El Padre José Pignatelli y su hermano, que eran de familia de la alta clase social, recibieron la oferta de poder quedarse en España pero con la condición de que se salieran de la Compañía de Jesús. Ellos no aceptaron esto y prefirieron irse al destierro. Se fueron a la Isla de Córcega, pero luego los franceses invadieron esa isla y de allá también los expulsaron.

En 1774 Clemente XIV por petición de los reyes de ese tiempo dio un decreto suprimiendo la Compañía de Jesús. Como efecto de ese Decreto 23,000 jesuitas quedaron fuera de sus casas religiosas.

El Padre Pignatelli y sus demás compañeros, cuando oyeron leer el terrible decreto exclamaron: "Tenemos voto de obediencia al Papa. Obedecemos sin más, y de todo corazón".

Durante los 20 años siguientes la vida del Padre José y la de los demás jesuitas será de tremendos sufrimientos. Pasando por situaciones económicas sumamente difíciles (como los demás jesuitas dejados sin su comunidad), pero siempre sereno, prudente, espiritual, amable, fiel.

Se fue a la ciudad de Bolonia y allí estuvo dedicado a ayudar a otros sacerdotes en sus labores sacerdotales, y a coleccionar libros y manuscritos relacionados con la Compañía de Jesús y a suministrar ayuda a sus compañeros de religión. Muchos de ellos estaban en la miseria y si eran españoles no les dejaban ni siquiera ejercer el sacerdocio. Un día al pasar por frente a una obra del gobierno, alguien le dijo que aquello lo habían construido con lo que les habían quitado a los jesuitas, y Pignatelli respondió: "Entonces deberían ponerle por nombre "Haceldama", porque así se llamó el campo que compraron con el dinero que Judas consiguió al vender a Jesús.

Cuando los gobiernos de Europa se declaraban en contra de los jesuitas, la emperatriz de Rusia, Catalina, prohibió publicar en su país el decreto que mandaba acabar con la Compañía de Jesús, y recibió allá a varios religiosos de esa comunidad. El Padre Pignatelli con permiso del Papa Pío VI se afilió a los jesuitas que estaban en Rusia y con la ayuda de ellos empezó a organizar otra vez a los jesuitas en Italia. Conseguía vocaciones y mandaba los novicios a Rusia y allá eran recibidos en la comunidad. El jefe de los jesuitas de Rusia lo nombró provincial de la comunidad en Italia, y el Papa Pío VII aprobó ese nombramiento. Así la comunidad empezaba a renacer otra vez, aunque fuera bajo cuerda y en gran secreto.

El Padre Pignatelli oraba y trabajaba sin descanso por conseguir que su Comunidad volviera a renacer. En 1804 logró con gran alegría que en el reino de Nápoles fuera restablecida la Compañía de Jesús. Fue nombrado Provincial. Con las generosas ayudas que le enviaban sus familiares logró restablecer casas de Jesuitas en Roma, en Palermo, en Orvieto y en Cerdeña.

Ya estaba para conseguir que el Sumo Pontífice restableciera otra vez la Compañía de Jesús, cuando Napoleón se llevó preso a Pío VII al destierro.

El Padre Pignatelli murió en 1811 sin haber logrado que su amada Comunidad religiosa lograra volver a renacer plenamente, pero tres años después de su muerte, al quedar libre de su destierro el Papa Pío VII y volver libre a Roma, decretó que la Compañía de Jesús volvía a quedar instituida en todo el mundo, con razón Pío XI llamaba a San José Pignatelli "el anillo que unió la Compañía de Jesús que había existido antes, con la que empezó a existir nuevamente". Los Jesuitas lo recuerdan con inmensa gratitud, y nosotros le suplicamos a Dios que a esta comunidad y a todas las demás comunidades religiosas de la Iglesia Católica las conserve llenas de un gran fervor y de grandísima santidad.


EWTN INTERNACIONAL FÉ.

EL GLOGGER ELEVA ACCIÓNES DE GRACIAS,POR LOS FAVORES,RECIBIDOS.AMÉN.

Tengo tanto que agradecerte, Señor

Autor: María Belén Sánchez



Gracias, Señor: es preciso decirte gracias.
Tu vida dá sentido a toda existencia humana,
y tu dolor nos hace comprender que todo
sufrimiento es principio de salvación.

Tu soledad alivia nuestras soledades,
y tu perdón nos hace renacer como una flor
en capullo o como una canción de juventud.

Gracias, Señor, porque tu sed nos invita
a salir al encuentro de los más necesitados,
con la posibilidad de compartir.

Tú nos devuelves el sentido del trabajo
que antes era maldición y contigo se transforma
en un medio de salvación.

Tu muerte misma nos llama a una nueva vida,
la que tú nos ofreces, que tu nos preparas,
porque contigo tenemos parte en un futuro eterno
a través de tu resurrección.

Gracias, Señor, por tu cercanía, por el consuelo
de tus palabras y por el infinito amor que dejaste
en nuestro mundo desde el día en que quisiste
compartir con nosotros la maravillosa aventura
de la vida.

Amén.

Gratitud

Autor:




Gracias Padre, oh Dios del Cielo
Dueño Absoluto y Creador
sobre los cielos y tierra
de toda doctrina de amor.

Hoy que de los cielos miras
a la tierra en su girar
rige Señor los senderos
en nuestro arduo caminar.

Gracias por toda esperanza
que nos ayuda a vencer
la que nos muestra el camino
y sostiene nuestra fe.

Por tu bondad infinita
por tu amor y poder
bajo tu amparo y tu guía
nos permites hoy crecer.

Porque aún entre las guerras
internas nos sueles dar
las armas que nos liberan
tu paz, tu amor, tu verdad.

Y así a través de los tiempos
en toda su realidad
nos permites ser fieles
en este peregrinar.

Gracias Señor por la vida
en toda su intensidad
por tu luz y la apertura
que nos da la capacidad
de ser y sentirnos libres
para amar tu voluntad.

Por tu gran misericordia
que perdona la maldad.
Por mostrarnos lo divino
que existe en la humanidad.

Porque pese a todo ruido
al silencio o al dolor
presentimos tu presencia
y podemos oír tu voz.

Gracias por tu gran realeza
porque en tu amor al crear
a tu imagen nos formaste
semejanza sin igual.

Con esa esencia sin par
vida en nosotros soplaste
y que delicia es amarte
¡Oh! mi Padre Celestial
de mi alma, de mi cantar
quiere mi ser ofrecerte.

Por la gracia de alabarte
y tener la gran virtud
de seguirte y con Jesús
en el sagrario adorarte.

Amen
DEVOCIONES.COM.