Semillas de Dios.

miércoles, 4 de septiembre de 2013

Septiembre 5.Jueves de la 22ª semana durante el año. Nos ha sacado del dominio de las tinieblas, y nos ha trasladado al reino de su Hijo querido.El Señor da a conocer su victoria.Dejándolo todo, lo siguieron.

Jueves  22ª semana durante el año.


PRIMERA LECTURA


Nos ha sacado del dominio de las tinieblas, y nos ha trasladado al reino de su Hijo querido.
 Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Colosenses 1, 9-14
 
 
Hermanos:
 
Desde que nos enteramos de vuestra conducta, no dejamos de rezar a Dios por vosotros y de pedir que consigáis un conocimiento perfecto de su voluntad, con toda sabiduría e inteligencia espiritual.
 
De esta manera, vuestra conducta será digna del Señor, agradándole en todo.
 
Fructificaréis en toda clase de obras buenas y aumentará vuestro conocimiento de Dios.
 
El poder de su gloria os dará fuerza para soportar todo con paciencia y magnanimidad, con alegría, dando gracias al Padre, que os ha hecho capaces de compartir la herencia del pueblo santo en la luz.
 
Él nos ha sacado del dominio de las tinieblas, y nos ha trasladado al reino de su Hijo querido, por cuya sangre hemos recibido la redención, el perdón de los pecados.

Palabra de Dios.

Salmo 97, 2-3ab. 3cd-4. 5-6 .


R. El Señor da a conocer su victoria.
 
El Señor da a conocer su victoria, revela a las naciones su justicia: se acordó de su misericordia y su fidelidad en favor de la casa de Israel. R.
 
Los confines de la tierra han contemplado la victoria de nuestro Dios. Aclama al Señor, tierra entera; gritad, vitoread, tocad. R.
 
Tocad la cítara para el Señor, suenen los instrumentos: con clarines y al son de trompetas, aclamad al Rey y Señor. R.
 
EVANGELIO


Dejándolo todo, lo siguieron.
 
Lectura del santo evangelio según san Lucas 5, 1-11.
 
 
En aquel tiempo, la gente se agolpaba alrededor de Jesús para oír la palabra de Dios, estando él a orillas del lago de Genesaret.
 
Vio dos barcas que estaban junto a la orilla; los pescadores habían desembarcado y estaban lavando las redes.
 
Subió a una de las barcas, la de Simón, y le pidió que la apartara un poco de tierra.
 
Desde la barca, sentado, enseñaba a la gente.
 
Cuando acabó de hablar, dijo a Simón:
 
-«Rema mar adentro, y echad las redes para pescar.»
 
Simón contestó:
 
-«Maestro, nos hemos pasado la noche bregando y no hemos cogido nada; pero, por tu palabra, echaré las redes.»
 
Y, puestos a la obra, hicieron una redada de peces tan grande que reventaba la red.
 
 
Hicieron señas a lo socios de la otra barca, para que vinieran a echarles una mano.
 
Se acercaron ellos y llenaron las dos barcas, que casi se hundían.
 
Al ver esto, Simón Pedro se arrojó a los pies de Jesús diciendo:
 
-«Apártate de mi, Señor, que soy un pecador.»
 
 
Y es que el asombro se había apoderado de él y de los que estaban con él, al ver la redada de peces que habían cogido.
 
Lo mismo les pasaba a Santiago y Juan, hijos de Zebedeo, que eran compañeros de Simón.
 
Jesús dijo a Simón:
 
-«No temas; desde ahora serás pescador de hombres.»
 
Ellos sacaron las barcas a tierra y, dejándolo todo, lo siguieron.
 
Palabra del Señor
 
 

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