Semillas de Dios.

martes, 12 de noviembre de 2013

Noviembre 13.Miércoles 32ª semana durante el año. Escuchad, reyes, a ver si aprendéis a ser sabios y alardeáis de multitud de súbditos; el poder os viene del Señor, y el mando, del Altísimo.

Miércoles 32ª semana durante el año.

 

PRIMERA LECTURA
Escuchad, reyes, a ver si aprendéis a ser sabios
Lectura del libro de la Sabiduría 6, 1-11
Escuchad, reyes, y entended; aprendedlo, gobernantes del orbe hasta sus confines.
 
Prestad atención, los que domináis los pueblos y alardeáis de multitud de súbditos.
 
El poder os viene del Señor, y el mando, del Altísimo:
 
Él indagará vuestras obras y explorará vuestras intenciones.
 
Siendo ministros de su reino, no gobernasteis rectamente, ni guardasteis la ley, ni procedisteis según la voluntad de Dios.
 
Repentino y estremecedor vendrá sobre vosotros, porque a los encumbrados se les juzga implacablemente.
A los más humildes se les compadece y perdona, pero los fuertes sufrirán una fuerte pena.
 
El Dueño de todos no se arredra, no le impone la grandeza:
 
Él creó al pobre y al rico y se preocupa por igual de todos, pero a los poderosos les aguarda un control riguroso.
 
Os lo digo a vosotros, soberanos, a ver si aprendéis a ser sabios y no pecáis.
 
Los que observan santamente su santa voluntad serán declarados santos.
 
Los que se la aprendan encontrarán quien los defienda.
 
Ansiad, pues, mis palabras; anheladlas, y recibiréis instrucción.
 
Palabra de Dios.

Salmo 81, 3-4. 6-7

R. Levántate, oh Dios, y juzga la tierra.
«Proteged al desvalido y al huérfano,
haced justicia al humilde y al necesitado,
defended al pobre y al indigente,
sacándolos de las manos del culpable.» R.
Yo declaro: «Aunque seáis dioses,
e hijos del Altísimo todos, moriréis como cualquier hombre, caeréis, príncipes, como uno de tantos.» R.
 

 
EVANGELIO

¿No ha vuelto más que este extranjero para dar gloria a Dios?

Lectura del santo evangelio según san Lucas 17, 11-19
 

Yendo Jesús camino de Jerusalén, pasaba entre Samaria y Galilea.
 
Cuando iba a entrar en un pueblo, vinieron a su encuentro diez leprosos, que se pararon a lo lejos y a gritos le decían:
-«Jesús, maestro, ten compasión de nosotros.»
Al verlos, les dijo:
-«ld a presentaros a los sacerdotes.»
Y, mientras iban de camino, quedaron limpios.
 
Uno de ellos, viendo que estaba curado, se volvió alabando a Dios a grandes gritos y se echó por tierra a los pies de Jesús, dándole gracias.
Éste era un samaritano.
Jesús tomó la palabra y dijo:
-«¿No han quedado limpios los diez?.
 
Los otros nueve, ¿dónde están?
 
¿No ha vuelto más que este extranjero para dar gloria a Dios? »
Y le dijo:
-«Levántate, vete; tu fe te ha salvado.»
Palabra del Señor.
 
 

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