Semillas de Dios.

viernes, 29 de noviembre de 2013

Noviembre 30. Sábado 34ª semana de Tiempo Ordinario. San Andrés, Apóstol. TERMINA TIEMPO ORDINARIO.Pues «todo el que invoca el nombre del Señor se salvará.».MAÑANA. 1º DOMINGO DE ADVIENTO.

Sábado 34ª semana de Tiempo Ordinario.
 
TERMINA TIEMPO ORDINARIO
 
San Andrés, Apóstol
 
 
 
 
PRIMERA LECTURA
 
La fe nace del mensaje, y el mensaje consiste en hablar de Cristo.
 
Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Romanos 10, 9-18
 
Si tus labios profesan que Jesús es el Señor, y tu corazón cree que Dios lo resucitó de entre los muertos, te salvarás.
 
Por la fe del corazón llegamos a la justificación,- y por la profesión de los labios, a la salvación.
Dice la Escritura:
 
«Nadie que cree en él quedará defraudado.»
 
Porque no hay distinción entre judío y griego; ya que uno mismo es el Señor de todos, generoso con todos los que lo invocan.
 
Pues «todo el que invoca el nombre del Señor se salvará.»
 
Ahora bien, ¿cómo van a invocarlo, si no creen en él?; ¿cómo van a creer, si no oyen hablar de él?; y ¿cómo van a oír sin alguien que proclame?; y ¿cómo van a proclamar si no los envían?
 
Lo dice la Escritura:
 
« ¡Qué hermosos los pies de los que anuncian el Evangelio! »
 
Pero no todos han prestado oído al Evangelio; como dice Isaías:
 
«Señor, ¿quién ha dado fe a nuestro mensaje?»
 
Así, pues, la fe nace del mensaje, y el mensaje consiste en hablar de Cristo.
 
Pero yo pregunto:
 
«¿Es que no lo han oído?»
 
Todo lo contrario:
«A toda la tierra alcanza su pregón, y hasta los limites del orbe su lenguaje. »
 
Palabra de Dios.
 
 

Salmo 18, 2-3. 4-5
 
R. A toda la tierra alcanza su pregón.
 
El cielo proclama la gloria de Dios, el firmamento pregona la obra de sus manos: el día al día le pasa el mensaje, la noche a la noche se lo susurra. R.
 
Sin que hablen, sin que pronuncien, sin que resuene su voz, a toda la tierra alcanza su pregón y hasta los límites del orbe su lenguaje. R
 
 

EVANGELIO
 
Inmediatamente dejaron las redes y lo siguieron.
 
Lectura del santo evangelio según san Mateo 4, 18-22
 
 
 
En aquel tiempo, pasando Jesús junto al lago de Galilea, vio a dos hermanos, a Simón, al que llaman Pedro, y a Andrés, su hermano, que estaban echando el copo en el lago, pues eran pescadores.
 
Les dijo:
 
-«Venid y seguidme, y os haré pescadores de hombres.»
 
Inmediatamente dejaron las redes y lo siguieron.
 
Y, pasando adelante, vio a otros dos hermanos, a Santiago, hijo Zebedeo, y a Juan, que estaban en la barca repasando las redes con Zebedeo, su padre.
 
 Jesús los llamó también.
 
Inmediatamente dejaron la barca y a su padre y lo siguieron.
 
Palabra del Señor.
 
 

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