Semillas de Dios.

viernes, 27 de diciembre de 2013

Diciembre 28. Sábado. Octava de Navidad. Los Santos Inocentes, mártires. La sangre de Jesús nos limpia los pecados.

28 Diciembre, Sábado .
Octava de Navidad.
 
 
Diciembre 28. Sábado. Octava de Navidad. Los Santos Inocentes, mártires. La sangre de Jesús nos limpia los pecados.


PRIMERA LECTURA


La sangre de Jesús nos limpia los pecados.


Lectura de la primera carta del apóstol san Juan 1, 5-2, 2


Queridos hermanos:
Os anunciamos el mensaje que hemos oído a Jesucristo:
 
Si decimos que no hemos pecado, nos engañamos y no somos sinceros.
 
Pero, si confesamos nuestros pecados, él, que es fiel y justo, nos perdonará los pecados y nos limpiará de toda injusticia.
 
Si decimos que estamos unidos a él, mientras vivimos en las tinieblas, mentimos con palabras y obras.
 
Pero, si vivimos en la luz, lo mismo que él está en la luz, entonces estamos unidos unos con otros, y la sangre de su Hijo Jesús nos limpia los pecados.




Si decimos que no hemos pecado, nos engañamos y no somos sinceros.
 
Pero, si confesamos nuestros pecados, él, que es fiel y justo, nos perdonará los pecados y nos limpiará de toda injusticia.
 
Si decimos que no hemos pecado, lo hacemos mentiroso y no poseemos su palabra.
Hijos míos, os escribo esto para que no pequéis.
 
Pero, si alguno peca, tenemos a uno que abogue ante el Padre: a Jesucristo, el Justo.
 
Él es víctima de propiciación por nuestros pecados, no sólo por os nuestros, sino también por los del mundo entero.
Palabra de Dios.

Salmo 123, 2-3. 4-5. 7b-8
 
 
R. Hemos salvado la vida, como un pájaro de la trampa del cazador.
Si el Señor no hubiera estado de nuestra parte, cuando nos asaltaban los hombres, nos habrían tragado vivos: tanto ardía su ira contra nosotros. R.
Nos habrían arrollado las aguas,
llegándonos el torrente hasta el cuello;
nos habrían llegado hasta el cuello
las aguas espumantes. R.
La trampa se rompió, y escapamos.
Nuestro auxilio es el nombre del Señor,
que hizo el cielo y la tierra. R.
 


 
EVANGELIO


Herodes mandó matar a todos los niños en Belén.


Lectura del santo evangelio según san Mateo 2, 13-18
 

 

Cuando se marcharon los magos, el ángel del Señor se apareció en sueños a José y le dijo:
-«Levántate, coge al niño y a su madre y huye a Egipto; quédate.
José se levantó, cogió al niño y a su madre, de noche, se fue a Egipto y se quedó hasta la muerte de Herodes.
 
Así se cumplió lo que dijo el Señor por el profeta.
«Llamé a mi hijo, para que saliera de Egipto.»
Al verse burlado por los magos, Herodes montó en cólera y mandó matar a todos los niños de dos años para abajo, en Belén y sus alrededores, calculando el tiempo por lo que había averiguado de los magos.
Entonces se cumplió el oráculo del profeta Jeremías:
«Un grito se oye en Ramá, llanto y lamentos grandes; es Raquel que llora por sus hijos, y rehúsa el consuelo, porque ya no viven.»
Palabra del Señor.
 
 

No hay comentarios: