Semillas de Dios.

miércoles, 13 de agosto de 2014

Agosto 14.Jueves de la 19ª semana de T. O.. San Maximiliano María Kolbe, presbítero y mártir. No te digo que perdones hasta siete veces, sino hasta setenta veces siete.

Jueves de la 19ª semana de T. O.
 
 
 
 San Maximiliano María Kolbe, presbítero y mártir.


PRIMERA LECTURA


Emigra a la luz del día, a la vista de todos.

Lectura de la profecía de Ezequiel 12, 1-12

Me vino esta palabra del Señor:
-«Hijo de Adán, vives en la casa rebelde:
 
Tienen ojos para ver, y no ven.
 
Tienen oídos para oír, y no oyen.
 
Pues son casa rebelde.
Tú, hijo de Adán, prepara el ajuar del destierro y emigra a la luz del día, a la vista de todos.
 
A la vista de todos, emigra a otro lugar a ver si lo ven.
 
Pues son casa rebelde.
Saca tu ajuar, como quien va al destierro, a la luz del día, a la vista de todos.
 
Y tú sal al atardecer, a la vista de todos, como quien va al destierro.
A la vista de todos, abre un boquete en el muro y saca por allí tu ajuar.
 
Cárgate al hombro el hatillo, a la vista de todos, sácalo en la oscuridad.
 
Tápate la cara, para no ver la tierra, porque hago de ti una señal para la casa de Israel. »
Yo hice lo que me mandó:
 
Saqué mi ajuar corno quien va al destierro, a la luz del día.
 
Al atardecer, abrí un boquete en el muro, lo saqué en la oscuridad, me cargué al hombro el hatillo, a la vista de todos,
A la mañana siguiente, me vino esta palabra del Señor:
-«Hijo de Adán:
 
 ¿No te ha preguntado la casa de Israel, la casa rebelde, qué es lo que hacías?
Pues respóndeles:
"Esto dice el Señor:
 
Este oráculo contra Jerusalén va por el príncipe y por toda la casa de Israel que vive allí."
 
Di:
- "Soy señal para vosotros.
 
Lo que yo he hecho lo tendrán que hacer ellos:
 
Irán cautivos al destierro.
El príncipe que vive entre ellos se cargará al hombro el hatillo, abrirá un boquete en el muro para sacarlo.
 
Lo sacará en la oscuridad y se tapará la cara para que no lo reconozcan."»
Palabra de Dios.

Salmo 77, 56-57. 58-59. 61-62
 R. No olvidéis las acciones de Dios.

 

Tentaron al Dios Altísimo y se rebelaron,
negándose a guardar sus preceptos;
desertaron y traicionaron como sus padres, fallaron como un arco engañoso. R.
Con sus altozanos lo irritaban, con sus ídolos provocaban sus celos.Dios lo oyó y se indignó, y rechazó totalmente a Israel. R.
Abandonó sus valientes al cautiverio,
su orgullo a las manos enemigas;
entregó su pueblo a la espada,
encolerizado contra su heredad. R.

 
 
 
EVANGELIO


No te digo que perdones hasta siete veces, sino hasta setenta veces siete.
  Lectura del santo evangelio según san Mateo 18, 21-19, 1
 

 

En aquel tiempo, se adelantó Pedro y preguntó a Jesús:
-«Señor, si mi hermano me ofende, ¿cuántas veces le tengo que perdonar?
 
¿Hasta siete veces?»
Jesús le contesta:
-«No te digo hasta siete veces, sino hasta setenta veces siete»
Y a propósito de esto, el reino de los cielos se parece a un rey que quiso ajustar las cuentas con sus empleados.
 
Al empezar a ajustarlas, le presentaron uno que debía diez mil talentos.
 
Como no tenía con qué pagar, el señor mandó que lo vendieran a él con su mujer y sus hijos y todas sus posesiones, y que pagara así.
El empleado, arrojándose a sus pies, le suplicaba diciendo:
"Ten paciencia conmigo, y te lo pagaré todo."
El señor tuvo lástima de aquel empleado y lo dejó marchar, perdonándole la deuda.
 
 Pero, al salir, el empleado aquel encontró a uno de sus compañeros que le debía cien denarios y, agarrándolo, lo estrangulaba, diciendo:
"Págame lo que me debes."
El compañero, arrojándose a sus pies, le rogaba, diciendo:
"Ten paciencia conmigo, y te lo pagaré."
Pero él se negó y fue y lo metió en la cárcel hasta que pagara lo que debía.
Sus compañeros, al ver lo ocurrido, quedaron consternados y fueron a contarle a su señor todo lo sucedido.
 
 Entonces el señor lo llamó y le dijo:
"¡Siervo malvado!
 
Toda aquella deuda te la perdoné porque me lo pediste.
 
¿No debías tú también tener compasión de tu compañero, como yo tuve compasión de ti?"
 

Y el señor, indignado, lo entregó a los verdugos hasta que pagara toda la deuda.
Lo mismo hará con vosotros mi Padre del cielo, si cada cual no perdona de corazón a su hermano.»
Cuando acabó Jesús estas palabras, partió de Galilea y vino a la región de Judea, al otro lado del Jordán.
Palabra del Señor.
 
 

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