Semillas de Dios.

jueves, 21 de agosto de 2014

Agosto 21.Jueves de la 20ª semana de T. O. San Pío X, papa. Os daré un corazón nuevo y os infundiré mi espíritu.Atadlo de pies y manos y arrojadlo fuera, a las tinieblas.Allí será el llanto y el rechinar de dientes."

Jueves de la 20ª semana de T. O.
 
San Pío X, papa.


PRIMERA LECTURA


Os daré un corazón nuevo y os infundiré mi espíritu.
 

Lectura de la profecía de Ezequiel 36, 23-28
Así dice el Señor:
«Mostraré la santidad de mi nombre grande, profanado entre los gentiles, que vosotros habéis profanado en medio de ellos.
 
Y conocerán los gentiles que yo soy el Señor.
 
 -Oráculo del Señor-.
 
Cuando les haga ver mi santidad al castigaros.
Os recogeré de entre las naciones, os reuniré de todos los países, y os llevaré a vuestra tierra.

Derramaré sobre vosotros un agua pura que os purificará:
 
De todas vuestras inmundicias e idolatrías os he de purificar.
Y os daré un corazón nuevo, y os infundiré un espíritu nuevo.
 
Arrancaré de vuestra carne el corazón de piedra, y os daré un corazón de carne.

Os infundiré mi espíritu, y haré que caminéis según mis preceptos, y que guardéis y cumpláis mis mandatos.
Y habitaréis en la tierra que di a vuestros padres.
 
Vosotros seréis mi pueblo, y yo seré vuestro Dios. »

Palabra de Dios.
 
Salmo 50, 12-13. 14-15. 18-19
 

R. Derramaré sobre vosotros un agua pura que os purificará de todas vuestras inmundicias.
Oh Dios, crea en mi un corazón puro,
renuévame por dentro con espíritu firme; no me arrojes lejos de tu rostro,
no me quites tu santo espíritu. R.
Devuélveme la alegría de tu salvación,
afiánzame con espíritu generoso:
enseñaré a los malvados tus caminos,
los pecadores volverán a ti. R.
Los sacrificios no te satisfacen:
si te ofreciera un holocausto, no lo querrías. Mi sacrificio es un espíritu quebrantado; un corazón quebrantado y humillado, tú no lo desprecias. R.

EVANGELIO


A todos los que encontréis, convidadlos a la boda.
 

Lectura del santo evangelio según san Mateo 22, 1-14
En aquel tiempo, de nuevo tomó Jesús la palabra y habló en parábolas a los sumos sacerdotes y a los ancianos del pueblo:
-«El reino de los cielos se parece a un rey que celebraba la boda de su hijo.
 
Mandó criados para que avisaran a los convidados a la boda, pero no quisieron ir.
 
Volvió a mandar criados, encargándoles que les dijeran:
"Tengo preparado el banquete, he matado terneros y reses cebadas, y todo está a punto.
 
Venid a la boda."
Los convidados no hicieron caso.
 
Uno se marchó a sus tierras, otro a sus negocios.
 
Los demás les echaron mano a los criados y los maltrataron hasta matarlos.
El rey montó en cólera, envió sus tropas, que acabaron con aquellos asesinos y prendieron fuego a la ciudad.
 
Luego dijo a sus criados:
"La boda está preparada, pero los convidados no se la merecían.
Id ahora a los cruces de los caminos, y a todos los que encontréis, convidadlos a la boda."
Los criados salieron a los caminos y reunieron a todos los que encontraron, malos y buenos.
 
La sala del banquete se llenó de comensales.
 
Cuando el rey entró a saludar a los comensales, reparó en uno que no llevaba traje de fiesta y le dijo:
 

 
"Amigo, ¿cómo has entrado aquí sin vestirte de fiesta?'
El otro no abrió la boca.
 
Entonces el rey dijo a los camareros:
"Atadlo de pies y manos y arrojadlo fuera, a las tinieblas.
 
Allí será el llanto y el rechinar de dientes."
Porque muchos son los llamados y pocos los escogidos.»
Palabra del Señor.
 
 

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