Semillas de Dios.

miércoles, 10 de febrero de 2016

Febrero 10. HOMILÍA PARA EL MIÉRCOLES DE CENIZA. COMIENZA LA CUARESMA 2016. Desde Guatemala por Monseñor Rodolfo Colominas Arango.




Empecemos este tiempo cuaresmal, con el 

sincero deseo de vivir una conversión, para 

poder llegar a nuestra pascua juntamente 

con Cristo resucitado. Padre Colominas.


HOMILÍA PARA EL MIÉRCOLES
DE CENIZA.


1. Esta celebración marca el comienzo de un nuevo tiempo 
litúrgico: El tiempo de la Cuaresma. Todos nosotros reconocemos el tiempo de la Cuaresma, por las celebraciones que se tienen. Los viernes de Cuaresma, los Vía crucis, las 
procesiones, los actos de penitencia, etc.

2. Pero sería interesante que, al comenzar este tiempo, 
tratáramos de descubrir, cuál es el verdadero significado de la Cuaresma. Porque tenemos el peligro de quedarnos solamente en una serie de costumbres populares y olvidar cuál el verdadero sentido de la Cuaresma.

3. La Cuaresma nos lleva a vivir, el misterio de la Pascua de Cristo: el misterio de su muerte y resurrección. Gracias a la muerte y a la resurrección de Cristo, es que nosotros somos cristianos. Gracias a la muerte y resurrección de Cristo, es 
que nuestra vida tiene valor y sentido.

4. Como nos dice San Pablo en su primera carta a los 
Corintios: « Si Cristo no resucitó, la Fe de ustedes es vana: significa que ustedes están todavía en sus pecados.» Si nosotros tenemos la esperanza de salvarnos, es gracias a que Cristo murió por nosotros y que con su resurrección, nos dio una vida nueva.

5. Cristo con su muerte y resurrección, nos abrió el camino de la salvación. Por eso, la Cuaresma nos lleva a vivir de una manera más intensa, nuestra unión con Cristo, para que los frutos de su muerte y resurrección, se hagan presentes en nuestra vida.



6. Este Misterio Pascual, lo vivimos en tres etapas. La primera es la Cuaresma, que estamos comenzando hoy. La segunda es lo que llamamos «El Triduo Pascual», o sea, el Jueves Santo, el Viernes Santo y la Noche de la Pascua. Y la tercera etapa, es todo el tiempo pascual, en el que nos llenamos del gozo de la vida nueva, que Cristo nos ha comunicado en el Bautismo.

7. La celebración de hoy, nos invita a meternos en un camino de penitencia. No se trata de hacer penitencia por hacer penitencia, sino de ir purificando nuestros corazones, de todas aquellas cosas que no nos dejan vivir, como verdaderos hijos de Dios.



8. Todos sabemos que una de las cosas, que no nos dejan avanzar en el camino de nuestra vida cristiana, es nuestro egoísmo y nuestro afán de tener. Creemos que somos más importantes que los demás, por el hecho de tener dinero o de poseer muchas cosas.

9. Por eso es que en la Cuaresma, se nos invita a compartir lo que somos y tenemos, con los más pobres y necesitados. El sentido de la limosna, de la que nos habla nuestro Señor en el Evangelio de este día, está precisamente en el hecho de abrir nuestro corazón a los pobres y necesitados, reconociendo en cada uno de ellos, el rostro de Cristo que se ha hecho hermano nuestro.



10. Recordemos lo que nos dice, el mismo Jesús en el Evangelio de San Mateo: "En verdad les digo que cuanto ustedes hicieron a unos de estos hermanos míos más pequeños, a mí me lo hicieron." »

11. Ese es el verdadero sentido de la limosna, de la que nos habla el evangelio. Abrir nuestro corazón al necesitado y romper nuestro egoísmo y nuestro afán, de cosas materiales.

12. Otra de las cosas que nos aleja de Dios, es el materialismo. Nos olvidamos de que Dios es nuestro Padre y que todo lo que somos y tenemos, nos viene de Él. Por eso es que en la Cuaresma, se nos invita a intensificar nuestra vida de oración.

13. Solamente a través de la oración, podemos ir recuperando los valores del espíritu. Solamente a través de la oración, podemos reconocer que somos hijos de Dios y que nos hemos alejado de Él. Todos nuestros males, nos vienen precisamente del habernos alejado de nuestro Padre.

14. Podremos vivir como hijos de Dios, en la medida en la que seamos conscientes, de que Dios es nuestro Padre y de que nos ama, como nadie nos ha amado jamás. Qué distinta sería nuestra vida, si todos viviéramos como hermanos, hijos del mismo Padre.



15. La tercera práctica, que se nos recomienda en la Cuaresma es el ayuno, es decir, la penitencia. Hoy nos cuesta entender el sentido de la mortificación. Nuestro mundo nos habla constantemente del placer, de la comodidad, del menor esfuerzo.

16. Y esto es algo que nos dificulta, el vivir nuestra vida 
cristiana, porque para servir a Dios hay que vencer la pereza y la comodidad. No hay que hacer las cosas solamente cuando tenemos ganas de hacerlas, sino a pesar de que no tengamos ganas.

17. Por eso es necesario que aprendamos, a negarnos nuestros caprichos y nuestros gustos. Es necesario ejercitarnos en la mortificación y en la penitencia, para darle a Dios lo que Él nos vaya pidiendo.

18. Muchos cristianos, son cristianos a medias, porque la 
pereza los detiene en el camino de Cristo. Por eso es necesario fortalecer nuestra voluntad, para servir a Dios de todo 
corazón.

19. ¿Cómo podremos vivir mejor nuestra Cuaresma? Viviendo este triple espíritu de Caridad, de Oración y de Penitencia. Esto nos llevará a hacer mejor las cosas que tenemos que hacer. Y de esta manera iremos creciendo un poco más, en nuestra vida de hijos de Dios.

20. Ojalá que todos nosotros hagamos algún propósito. Ojalá que en esta cuaresma, todos tratemos de vencer alguna mala inclinación, para que renovados espiritualmente, la Luz de Cristo brille en todos nosotros.

21. Hoy, en el primer día de la Cuaresma, la celebración de la Eucaristía, es la prueba de que Dios cumple el mensaje de las lecturas y nos ofrece un tiempo especial de gracia y de salvación.



22. La respuesta al mensaje que nos han presentado, las 
lecturas del día de hoy, la vamos a dar por medio de un signo: el signo de la imposición de la ceniza sobre nuestras cabezas.

23. Por medio de la imposición de la Ceniza, nosotros nos 
reconocemos pecadores y miembros de un pueblo pecador, y le decimos al Señor que queremos convertirnos y que para esto renunciamos, a ser el centro de nuestra existencia, para que este lugar lo ocupen Dios y nuestros hermanos, sobre todo los que más sufren.

24. Es evidente, que si no tenemos esta intención de emprender, el camino cuaresmal de la conversión, no tendría sentido el acercarnos a recibir la Ceniza. Seríamos unos mentirosos.

25. Si nos acercamos a recibir la Ceniza, que sea con toda sinceridad y con la intención de vivir un verdadero cambio en nuestra vida. Recordemos que esta es una oportunidad que Dios nos ofrece, para cambiar y mejorar nuestra vida. No desperdiciemos esta gracia que Dios nos concede. Podría ser 
la última.

26. Que María, nuestra Madre, nos ayude a vivir intensamente este tiempo de cuaresma y que nos ayude a vivir una sincera conversión.

27. Que viviendo en serio este tiempo cuaresmal, podamos dejar que la luz de Cristo resucitado, nos ilumine y nos 
convierta a cada uno de nosotros, en una luz que ilumine nuestro mundo, tan lleno de tinieblas.




Oración de los fieles
Sacerdote: Hoy miércoles de ceniza comenzamos la 
preparación para morir al hombre viejo y esperar con gozo la Resurrección de Cristo. Para ello pedimos al Padre que nos ayude y nos acompañe, en este camino cuaresmal que estamos iniciando.
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Sacerdote: Padre, hazte presente en nuestro caminar 
cuaresmal, para que cada día vayamos despojándonos del 
hombre viejo y podamos resucitar con Jesucristo. 



Te lo pedimos por Él, que contigo vive y reina por los siglos de los siglos. 

Amen.


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